Intrusión en el Capitolio: El oscuro hackeo que vulneró al Congreso y a las telecomunicaciones de Estados Unidos
Subtítulo: Una campaña encubierta conocida como Salt Typhoon ha comprometido las cuentas de correo electrónico de empleados del Congreso estadounidense y penetrado en las principales redes de telecomunicaciones, encendiendo las alarmas sobre el ciberespionaje chino.
En los sombríos pasillos del Capitolio, ha estallado una tempestad cibernética. Conocido como “Salt Typhoon”, este sofisticado grupo de hackers ha atravesado la armadura digital del Congreso de Estados Unidos y arrasado con los gigantes nacionales de las telecomunicaciones, extrayendo silenciosamente datos sensibles durante casi un año. Mientras los investigadores rastrean el origen de la tormenta hasta China, la audaz brecha expone las vulnerabilidades de las comunicaciones más críticas de Estados Unidos - y la escalada de juegos de espionaje entre Washington y Pekín.
Datos clave
- Salt Typhoon accedió a los sistemas de correo electrónico de empleados del Congreso estadounidense, especialmente aquellos en comités sobre China, asuntos exteriores, inteligencia y servicios armados.
- El hackeo se extendió a los principales proveedores de telecomunicaciones de EE. UU., incluidos AT&T y Verizon, con acceso no detectado durante meses.
- Los datos exfiltrados incluían solicitudes sensibles de las fuerzas del orden y comunicaciones privadas, comprometiendo potencialmente a millones de personas.
- Estados Unidos ha impuesto sanciones a presuntos hackers y empresas chinas vinculadas a Salt Typhoon.
- Funcionarios chinos niegan cualquier implicación; el FBI y la Casa Blanca han declinado hacer comentarios públicos.
Dentro de Salt Typhoon: Anatomía de un asalto cibernético
Las primeras señales de alarma surgieron en diciembre, cuando los equipos de seguridad detectaron actividad inusual en las redes de correo electrónico del Congreso. Los hallazgos iniciales apuntaban a accesos no autorizados dirigidos a empleados de comités relacionados con las relaciones EE. UU.-China, inteligencia y defensa nacional. Aunque aún no está claro si los correos personales de los legisladores fueron comprometidos, la brecha escaló rápidamente a un asunto de seguridad nacional.
Las investigaciones revelaron que Salt Typhoon había penetrado no solo sistemas gubernamentales, sino también las redes de las principales empresas de telecomunicaciones estadounidenses, incluidas AT&T y Verizon. Durante meses, los hackers se movieron sigilosamente, extrayendo datos de llamadas, comunicaciones privadas e incluso registros de las fuerzas del orden obtenidos mediante órdenes judiciales. La magnitud y profundidad de la operación permitió a los atacantes geolocalizar a millones de personas y, en algunos casos, grabar llamadas telefónicas a voluntad.
Agencias federales, como CISA y el FBI, vincularon a Salt Typhoon con intereses estatales chinos, citando el enfoque del grupo en objetivos estratégicos estadounidenses y la sofisticación de sus métodos. Estados Unidos respondió con sanciones dirigidas contra individuos y entidades que se cree están detrás de la campaña, destacando los nombres de Yin Kecheng y Sichuan Juxinhe Network Technology. A pesar de las crecientes pruebas, Pekín ha desestimado las acusaciones como “especulaciones infundadas”.
El senador Ben Ray Lujan describió el incidente como “el mayor ataque de hackeo a las telecomunicaciones en la historia de nuestro país”. La brecha subraya la amenaza persistente del ciberespionaje contra el gobierno de EE. UU. y la infraestructura crítica, así como el enorme desafío de defenderse de adversarios que operan en las sombras digitales.
Conclusión: Una llamada de atención para Washington
La intrusión de Salt Typhoon es más que un titular - es una advertencia contundente de que las líneas del frente digital están bajo asedio constante. Mientras los investigadores desentrañan el alcance total de la brecha, el episodio pone de relieve la urgente necesidad de una ciberseguridad robusta y de rendición de cuentas internacional. Ahora la pregunta es: ¿cómo responderá Estados Unidos a una amenaza que ya está dentro de sus puertas?
WIKICROOK
- Exfiltración: La exfiltración es la transferencia no autorizada de datos sensibles desde la red de una víctima a un sistema externo controlado por los atacantes.
- Sanciones: Las sanciones son restricciones impuestas por el gobierno que bloquean actividades financieras y activos para castigar o disuadir conductas ilegales, poco éticas o peligrosas.
- Geolocalización: La geolocalización es el proceso de determinar la ubicación física de un dispositivo o persona utilizando datos digitales como GPS, Wi-Fi o direcciones IP.
- Ciber: Ciber se refiere al mundo digital de computadoras, redes y sistemas en línea, especialmente enfocado en la seguridad, amenazas y resiliencia digital.
- Infraestructura crítica: La infraestructura crítica incluye sistemas clave - como energía, agua y salud - cuya falla podría interrumpir gravemente la sociedad o la economía.