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🗓️ 22 Apr 2026   🌍 North America

Rebaja de precios en Game Pass: Microsoft reduce costos pero retiene Call of Duty

Microsoft recorta los precios de Game Pass tras la reacción negativa de los suscriptores, pero los fans deberán esperar años para que el próximo Call of Duty llegue al servicio.

No es común que Microsoft le dé un respiro al bolsillo de los jugadores, pero hay una trampa. La reestructuración de Game Pass de esta semana ofrece alivio financiero, aunque viene acompañada de una bomba: el próximo Call of Duty, que se esperaba llegara a Game Pass desde el primer día, estará bloqueado hasta finales de 2027. Tras bambalinas, Microsoft se esfuerza por equilibrar ganancias, demandas de los jugadores y la economía de alto riesgo de los lanzamientos de juegos superventas.

Datos clave

Dentro del juego de ajedrez de las suscripciones de Microsoft

Game Pass de Microsoft ha sido elogiado como el “Netflix de los videojuegos”, pero también se ha convertido en un acto de equilibrio entre precios, contenido y lealtad del cliente. Este mes, la compañía recortó los precios de sus dos niveles más caros: Game Pass Ultimate ahora cuesta $23 (antes $30), mientras que PC Game Pass baja a $14 (antes $16.50). La medida llega tras un periodo tumultuoso marcado por agresivos aumentos de precio en 2025 que provocaron tasas récord de cancelaciones y protestas públicas.

Pero la rebaja es solo la mitad de la historia. En un giro inesperado, Microsoft confirmó que el próximo Call of Duty - una franquicia emblemática con seguidores devotos - no debutará en Game Pass cuando se lance este octubre. En su lugar, el juego permanecerá tras el muro de pago minorista hasta la temporada navideña de 2027. Los títulos existentes de Call of Duty seguirán en la biblioteca de Game Pass, pero la ausencia del último gran lanzamiento señala un cambio drástico en la estrategia de contenido de Microsoft.

¿Por qué el retroceso? Según datos internos, añadir nuevos lanzamientos de Call of Duty a Game Pass desde el primer día le costó a Microsoft unos $300 millones en ventas directas solo en 2024. Con la presión creciente para que Game Pass sea rentable, los ejecutivos decidieron retrasar los lanzamientos de alto perfil, apostando a que los fans ansiosos pagarán el precio completo en lugar de esperar años por un juego incluido en la suscripción.

A puerta cerrada, la jefa de Xbox, Asha Sharma, reconoció que la suscripción se había vuelto “demasiado cara” y que la empresa necesitaba opciones más flexibles y competitivas. El actual retroceso busca recuperar a los suscriptores frustrados, manteniendo la biblioteca ampliada de juegos que se introdujo durante la era de aumentos de precio. Microsoft no descarta más ajustes en el precio o la estructura de Game Pass, dejando la puerta abierta a futuros cambios a medida que se intensifica la guerra del streaming.

Para los jugadores, los nuevos precios son un alivio, pero el retraso en el lanzamiento de Call of Duty es un recordatorio claro: en la batalla entre valor y beneficio, siempre hay un sacrificio.

Mirando al futuro

El giro de Microsoft con Game Pass subraya los márgenes ajustados y las decisiones difíciles que enfrentan los grandes actores de la industria del videojuego. A medida que la competencia se intensifica y las expectativas de los suscriptores aumentan, la compañía debe navegar un campo minado de precios, exclusividad y tiempos de lanzamiento de contenido. Por ahora, Game Pass es más barato, pero el verdadero juego apenas comienza.

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